Capítulo 2. ¡Salgan! ¡Escuadrón de los Debiluchos!

Parte 1

Afuera de las instalaciones de la escuela, en un callejón en el centro de la ciudad, junto a edificios de compañías empresariales que tenían carteles de reclutamiento pegados, en la esquina de la calle, se encontraba un edificio aparentemente abandonado. Los miembros del Escuadrón 35 ya se encontraban en sus posiciones. Era un edificio construido hace alrededor de 10 años y no tenía ningún rasgo especial. Solía ser usado por compañías de comercio, pero por el momento nadie lo usaba. Las habitaciones de todos los pisos estaban vacías.

El objetivo a capturar es un Legado Mágico clasificación D “Salmo Sin Rastro”. Ellos cuatro, incluyendo a Ouka, debían ejecutar ésta misión de acuerdo al plan.

“Por el momento ¿No sería mejor que estuvieras en espera junto conmigo en tu primer día?”

Ikaruga le preguntó durante la explicación del plan. Ouka confirmó su decisión mientras desmantelaba su arma para darle mantenimiento.

“No hay problema, participaré”

“Si es así, entonces está bien. Pero mira que estás muy motivada.”

“No importa qué clase de misión sea, usar toda mi fuerza es mi regla. No se preocupen, no los retrasaré. Me moveré de acuerdo a las órdenes del Capitán.”

Mientras ensamblaba su arma de nuevo, desvió su mirada hacia Takeru. Viendo a Takeru practicar golpes con un báculo especial, empezó a parpadear sorprendida.

“Muéstrame tus habilidades… Kusanagi Takeru.”

Las palabras de Ouka fueron suficientes para poner una gran presión sobre Takeru.

“…haa.”

Suspiró tratando de deshacerse de aquel desagradable sentimiento.

Ikaruga permaneció en el cuartel del escuadrón como operadora a cargo de la información. Usagi estaba en espera sobre el techo del edificio al otro lado de la calle, su papel era el de francotiradora. Se suponía que Ouka se infiltraría por la puerta de enfrente. Takeru entraría por la puerta de atrás.

“No hay nadie vigilando la puerta de atrás ¿qué hay de ti Ootori?”

“……. No hay señal de enemigos aquí tampoco.”

“O-okay, avancemos.”

La comunicación pasó a Ikaruga, la operadora.

“La organización de comercio no debería ser muy grande, máximo son una pandilla pequeña.”

“¿Cómo sabes eso?”

“El maleante que robo el ‘Salmo Sin Rastro’ probablemente negociará con una organización importante porque el riesgo es demasiado grande.”

Las palabras de Ikaruga parecían bastante convincentes. El hecho de que el otro grupo sea pequeño era bueno para ellos. Y además el objetivo es un Legado Mágico de clase alta, si la organización enemiga fuera demasiado fuerte les habrían quitado la autorización para desplegarse. Estaba dentro del nivel accesible para estudiantes, así que el permiso fue aprobado. Pero aún era peligroso, la cantidad de estudiantes de la Academia AntiMagia que muere cada año es bastante grande. Aunque el riesgo ha sido clasificado como bajo, a veces ocurren eventos desafortunados.

Cuidadoso de la puerta trasera, invadió el edificio con Ouka.

“Son un grupo bastante irresponsable ¿de verdad harán aquí el trato?”

“Voy a proceder. Le encargo mi espalda Capitán, pido su autorización.”

“A-ajá, ve.”

Cubriéndose el uno al otro, avanzaron gradualmente. Dicho esto, Takeru no tenía ninguna pistola, sólo tenía un báculo y una espada en su cintura, así que no se sentía genial. A pesar que el báculo era ventajoso para peleas en espacios cerrados, cuando no era una circunstancia especial como esa, era mejor la pistola.

Ouka por otro lado, tenía una pistola y un báculo. La pistola era automática, y aunque era el mismo modelo que el usado por la policía, fue hecha por el Cuerpo de Alquimistas de la Inquisición así que ha sido modificada en un arma de fuego anti-magia. Su orgullo se encontraba en su tamaño y estabilidad. Estaba hecha de forma que cabría incluso en manos de mujeres y niños. Aunque, en contraste a eso, su poder era un problema.

Ésta arma ahora está cargada con balas de anestesia. Usualmente, los equipos sólo tienen permitido llevar balas de anestesia y balas de mithril con ellos. El uso de las balas de mithril estaba restringido a peleas contra brujas, o gente equipada con Legados Mágicos. A parte de eso, no se les permite usar balas letales. Era una buena arma secundaria, pero francamente su falta de potencia es algo indiscutible. Podría no ser suficiente para enfrentar a una organización de comercio desconocida. Pero Ouka específicamente escogió un arma con la que estaba familiarizada.

“……….”

Ouka personificaba a la mismísima calma, no hacía ningún movimiento innecesario. Caminaba eliminando cualquier sonido y cubría su posición como punta perfectamente. Era de esperarse de una ex Inquisidora, en verdad merecedora del nombre, esa es la impresión que él tenía.

Ouka usó ademanes para comunicar el mensaje correcto. Takeru le dio la señal de esperar, y habló por los auriculares.

“Usagi ¿Cómo va?”

“S-sep-séptimo piso, en una oficina. L-la luz está encendida, h-hay dos de ellos.”

Usagi parecía más nerviosa de lo normal.

“Okay, entonces el séptimo piso.”

“------ E-en realidad no estoy ansiosa, tampoco estoy n-nerviosa, están viendo hacia a-afuera, son muy muy cautelosos, ajá cautelosos.”

“¿De qué estás hablando? Sólo te pregunté acerca de la situación en el interior.”

Mientras decía eso, notó algo raro.

“¿Dos personas? ¿El cliente está solo?”

“Eso parece, sólo veo a través de la ventana, así que podría haber alguien escondido ¿M-me he equivocado en algo?”

El comerciante estaba solo, eso no podía ser. Si la organización mandara a un solo recolector por el objeto, entonces tendría sentido que sólo hubiera dos personas… ¿pero es eso posible?

“¿Q-qué vamos a hacer? ¿D-debería hacerlo ahora? L-lo haré, e-e-es algo fa-fa-facilísimo.”

No era convincente cuando alguien decía eso mientras se mordía la lengua.

“Espera espera, primero tenemos que llegar a la oficina.”

La tasa de acierto de Usagi como francotiradora era confiable, pero no sabían si había más enemigos adentro.

“Ootori, ve por el otro lado del pasadizo, entraremos después de la señal.”

“………”

“Ey ¿Ootori?”

Ouka estaba quieta de cuclillas y miraba una parte del techo que no tenía nada más que ventiladores.


¿Qué está haciendo?

Pensó que estaba en las nubes, así que en vez de comunicarse por los auriculares le hizo señales con ademanes.

“Afirmativo”

Un poco tarde, pero hizo un ademán y desapareció.


Hasta ahora todo va bien, no lo arruinemos ahora.

Takeru subió las escaleras observando todo cuidadosamente, llegó al séptimo piso y confirmó la entrada de la habitación que era el blanco.

“……”

Un solo enemigo, sostenía un arma mientras fumaba un cigarrillo.

“Confirmada una persona en la entrada del cuarto.”

Les reportó a los otros miembros mientras esperaba a que Ouka llegara por el otro lado. Primero tenían que ocuparse del vigilante en la entrada, de otra forma los sujetos en la oficina los notarían y es posible que ocurriera un tiroteo cuando entraran. Era mejor entrar rápidamente al mismo tiempo que Usagi les disparara.

“E-entonces, entraremos al mismo tiempo. A la cuenta de tres Usagi se encargará de las dos personas de adentro. Correré y actuaré como carnada y llamaré la atención del vigilante, luego Ootori le disparará por atrás. Después correré hacia dentro del cuarto… umm, algo así… ¿está bien?”

“Afirmativo”

“E-esa estrategia tuya es bastante razonable. E-entiendo, e-está bien no hay problema, p-por cierto ¿d-disparo después de contar hasta cero o hasta u-uno –?”

“Tú eres la que cuenta, así que no importa”

La única persona no involucrada en la operación estaba muy motivada. Pretendió no escuchar eso. Takeru esperó a que Ouka apareciera del otro lado. En ese momento escuchó tenues voces desde el sitio de transacción.

“… Vine aquí con mis propias piernas, espero que no tendré que hacerlo.”

“No te preocupes, hemos tomado prestada la caja fuerte de la oficina. Además no hay manera en que encontremos aquí algún problema, y no tendrás que usar esa maldita cosa.”

“Mientras me pagues a mí no me importa, úsalo o véndelo, has lo que quieras con ello. Por cierto, he escuchado que tu organización fue aplastada por la Inquisición, me pregunto si en realidad está bien.”

“Te dije que no hay problema maldita sea.”

Porque las paredes eran delgadas, las voces llegaban al otro lado. A juzgar por su contenido, no había duda que la información robada por Ikaruga estaba correcta.

“… entonces ¿lo has traído?”

“Como puedes ver”

Algo crujía.

“… en efecto. Bien hecho, ya he puesto la recompensa en el lugar especificado.”

“¿En verdad estás de acuerdo con esto? ¿Qué no sólo son fragmentos?”

Takeru se encontraba concentrado con su oreja contra la pared. ¿Fragmentos? ¿No es el ‘Salmo Sin Rastro’?

“Eso no tiene nada que ver contigo, no intentes meter la nariz en este asunto.”

“… que mujer tan molesta… por cierto, hay algo más que quizás quieras comprar.”

“…..¿?”

“Hey, enséñaselo.”

Escuchó crujido de nuevo.

“… ¿qué es eso?”

“La primera edición del ‘Salmo Sin Rastro’ que robé en secreto. Definitivamente es algo mejor que esa basura ¿qué tal? Puedes decidir el precio.”

“… en serio, ustedes realmente son un montón de idiotas.”

La voz resonó en la tensa atmósfera.

“Han subestimado a la Inquisición ¿de verdad creyeron que no se darían cuenta?”

“… ¿eh?”

“Incluso si su organización fue destruida, esos tipos los seguirán frenéticamente mientras el libro siga desaparecido, hasta el fondo del infierno.”

Después de escuchar algo inquietante, Takeru empezó a sudar. Si notan el ataque y se ponen más atentos, definitivamente no será bueno.

“Estoy en la posición asignada. Espero sus órdenes.”

Ouka entro en el momento perfecto. Takeru tomó el báculo colgando de su cintura. Lo desplegó y encendió la corriente eléctrica.

“¿Todos listos?”

“No hay problema”

“¡C-c-cu-cuando quieras!”

Al escuchar sus respuestas, tensó su pie. Sus ojos se veían atentos.

“Que comience… ¡la misión!”

Takeru atrajo la atención del enemigo al saltar desde la esquina. Por supuesto, el enemigo lo notó y apuntó el cañón de su pistola hacia él. Takeru corrió sin parar hacia el enemigo mientras sostenía el báculo en su mano izquierda. Un ataque kamikaze, falso, por supuesto. Hubo dos disparos detrás del enemigo que hicieron que cayera. Ouka hizo todo de acuerdo al plan. Al mismo tiempo:

“L-lo hice, derribé a los dos idiotas en la oficina, mira Kusanagi ¡era de esperarse de mí!”

La sincronización de la francotiradora estaba un poco adelantada, probablemente porque estaba impaciente, pero no había problema. Para llegar a la oficina, pasó por el cuerpo del enemigo caído y se paró con la espalda hacia la puerta. Miró hacia Ouka que asintió en confirmación. Takeru pateó la puerta y entró rápidamente.

“------Inquisición ¡quietos!”

Takeru estaba feliz de que todo hubiera pasado rápidamente. Habían ganado sus primeros cinco puntos, estaban lejos de cumplir la cuota pero al menos ahora había esperanza.

…………

“… ¿eeh?”

Takeru miró alrededor del cuarto anonadado. Usagi definitivamente lo acababa de confirmar por radio antes que entrara, dos personas adentro. Es imposible que haya escuchado mal. A pesar de todo eso… Había siete Onii-sans vestidos de negro apuntando sus armas hacia él.

“… umm ¿Usagi-san?”

“Qué pasa ¿ya lo viste? ¡Los tiré a los dos! ¡Sorprendente no! ¡Les di a los dos en sus podridos cerebros! ¡Ojojojojojo!”

“Umm, frente a mi hay siete Onii-sans que hicieron un círculo alrededor de mí.”

“… ¡Eso es imposible! ¿¡Claramente los derribé!? ¡Dos personas con uniforme de guardias de seguridad!”

Takeru se dio cuenta de lo que había pasado inmediatamente.

“… tú… ese… ¿no es ese el edificio del lado contrario?”

“… oh”

“Le disparaste a dos guardias de seguridad, si te fijas con cuidado te darás cuenta.”

“…………. E-es-est-estas cosas… pasan a veces.”


¡¡Si cómo no!! ¿¡Qué si no fueran balas tranquilizantes!?

Takeru quería culparla, pero esto también era culpa del capitán. Debió predecir que algo como eso podría pasar debido al irremediable pánico escénico de Usagi. Había nueve enemigos para ser exactos, siete de ellos eran hombres que parecían mafiosos los cuales usaban abrigos y sombreros así que sus caras no eran visibles, una de las siluetas era probablemente una mujer. Y, una cosa más. El último objeto era una existencia de lo más inesperada. Se preguntó que hacía semejante cosa en ese lugar.

Un humanoide cubierto con una pesada armadura. Una silueta redonda muchísimo más grande que un humano. Sin duda, no estaba tripulado por el momento pero era un abundantemente blindado exoesqueleto de infantería usado por la Inquisición en el pasado, un ‘Dragoon’.


¡Qué demonios! ¡No había escuchado de alguna organización que tuviera uno de éstos!

Sin importar como lo veas, no es algo que unos delincuentes tendrían. Parecía que también el juicio de Ikaruga había fallado. Era demasiado peligroso para ser un intercambio de un Legado Mágico clasificación D. A diferencia de los siete repentinamente confundidos hombres, la mujer ya tenía un pie en la ventana.

“Es justo lo que les dije, me voy, les dejo la limpieza a ustedes.”

Después de decir eso, la mujer tiró la ventana de una patada. Miró a Takeru antes de saltar.

“------- ¡espera!”

Takeru trató de atraparla antes que saltara. Era el séptimo piso, un humano normal no podría evitar lastimarse. Pero antes que Takeru pudiera correr hacia la ventana, un hombre que parecía el líder le apuntó con su arma.

“No te muevas…”

“Es-este tipo dijo que es de la Inquisición, esto es malo ¿no?”

“No te asustes tanto, tenemos un Dragoon aquí. Y además, mira éste tipo no es un inquisidor completamente desarrollado. Es de un escuadrón de prueba. Eres un estudiante de la Academia AntiMagia ¿no es así? ¿Para qué demonios viniste aquí?”

Sumados a la persona líder había 5 personas comandadas por él. Además en la esquina del cuarto había un hombre que parecía delincuente sosteniendo el ‘Salmo Sin Rastro’ murmurando algo. Una situación sin salida, ganaría usando el báculo si fuera uno contra uno. Pero sin contar al Dragoon, eran siete contra uno.

“Ootori… no entres”

Para ocultar sus palabras, habló como si estuviera exhalando. Si notaban que había una persona más detrás de él, Ouka sería arrastrada a la situación. El líder enemigo sonreía sin miedo alguno, tenía la sonrisa de una persona segura de su victoria. Takeru había visto esa sonrisa varias veces. Si fuera el Takeru anterior que era muy orgulloso, ya lo habría atacado.

Para ocultar sus palabras, habló como si estuviera exhalando. Si notaban que había una persona más detrás de él, Ouka sería arrastrada a la situación. El líder enemigo sonreía sin miedo alguno, tenía la sonrisa de una persona segura de su victoria. Takeru había visto esa sonrisa varias veces. Si fuera el Takeru anterior que era muy orgulloso, ya lo habría atacado.

Dijo una excusa desesperada y sonrió.

“Ooh, ya veo. Te perdiste ¿no es eso problemático?”

“Eeh, ajá… jaja… jajaja.”

“¡JAJAJAJAJAJA!”

“Aja, jajajaja.”

“¿De qué demonios te estás riendo? Esto es jaque mate para ti bastardo.”

Luego, su líder sacó la lengua y puso su dedo en el gatillo. Los ojos de Takeru siguieron ese movimiento.


¿Qué hacer? ¿Cuál es el mejor rumbo a tomar?

Soltó el báculo, y tocó la espada en su cintura con los dedos. En su mente se rio de sí mismo por pensar que podría hacer algo con ella. Era irrealista. Que una espada le ganara a una pistola, ridículo. Hace algunos años habría atacado sin siquiera pensarlo, pero en éste momento, no tentaría al destino.


Puedo con dos… tres personas a lo mucho, y probablemente me habrán pegado unas cuantas balas para entonces.

La cercanía es conveniente, pero sus números no. Debería estar preparado para morir, y hacer un ataque ‘Suicida’. Maneras para sobrevivir esta pelea… no hay ninguna… no. Había una manera. Una manera en que Takeru podría salir de esta.


No… no puedo. De cualquier forma ¡sería desastroso para mí de todos modos…!

Teniendo una sola forma de salir de esta, Takeru estaba angustiado. Las enseñanzas prohibidas del estilo Kusanagi de esgrima. Una ‘Técnica’ prohibida. Era la única forma de salir de ésta situación. Takeru sacudió su cabeza, y apartó su mano de la espada. Ikaruga debería estar consciente de la situación, ella contactaría al Comité de Inquisición y haría que enviaran a los Spriggans. Hasta que los Spriggans llegaran, ganaría tiempo hablando.

“Ey, mira a ese tipo. ¿Trae ahí una espada? No tiene pistola, ¡en lugar de eso tiene consigo una espada! Gajajajaja ¿está bien de la cabeza?”

Uno de los enemigos insultó a Takeru. Que a su vez, causó que los otros se rieran de él.

“¡Éstos días la Inquisición de verdad está pasada de moda! ¡Es un terrible samurái-sama!”

“Ahora en día, incluso la policía está obligada a llevar pistolas. ¡Éste mocoso debe estar loco!”

“Gajajajajajaja”

La risa burlona hizo eco. Takeru detuvo el movimiento de su mano, sus ojos estaban muy abiertos.

“Se le aflojaron los tornillos. Obsoleto. Déjanos escucharte decir – ¡de gozaru (1)!”

Una fuente interminable de insultos, voces que ya había escuchado muchas, muchas veces. Una sombra apareció lentamente en la cara de Takeru. Ikaruga se dio cuenta de la situación y le habló por el intercomunicador.

“Esto es malo, Kusanagi, no los escuches. Enojarse en éste momento podría conducir al peor de los escenarios.”

“… lo sé…”

“Trata de convencerlos, prolonga la plática. Ya no eres el mismo de antes. Admito que es mi culpa por no investigar esto completamente, por favor –“

“¡¡Ya lo sé!!”

Todo el cuerpo de Takeru ardía de calor. Takeru sintió que se le calentaba la cabeza y apretó los dientes. En situaciones así de malas, el lado oscuro de Takeru empezaba a surgir.


Aguanta… sopórtalo… ya no soy el de antes, no sobreviviré en éste mundo si exploto con cualquier cosita… ¡es obvio que la espada sea inferior a la pistola y lo sabes Takeru! ¡Deja ya ese orgullo obsoleto! Aguántalo ¡toléralo!

Se mordió el labio suficientemente fuerte como para sacarse sangre, intentando calmarse con el dolor.


No es como que ya haya empezado… aguántalo… ¡aguanta, aguanta, aguanta, aguanta aguanta…!

Takeru trató desesperadamente de controlar su furia. Si pierdo el control aquí, también causará problemas para los otros miembros, tiene que ser evitado. Con ese pensamiento suprimió su enojo. –Pero,

“Esgrima ¿De qué sirve? Tanto tú como tu pedazo de metal no pueden ganar contra pistolas ni magia. Suficiente de esto. Sufre, bastardo del pedazo de hierro.”

Junto con las palabras del líder, sonó un chasquido dentro de la cabeza de Takeru.

“Aah, se acabó. Has lo que quieras.”

El suspiro de Ikaruga ya no llegó a Takeru.

“No te preocupes, no te mataremos inmediatamente, por lo menos no hasta que vendamos tus órganos. Jaja, sólo le haremos un hoyo a tu pierna. Como samurái, deberías ser capaz de aguantar eso ¿cierto?”

La voz del enemigo ya no lo alcanzaba, ya no podía detenerse en ésta situación. El jefe imprimió algo de fuerza sobre el dedo apretando el gatillo. Al mismo tiempo, Takeru tocó su espada lentamente. Junto con el destello del cañón, una bala voló hacia Takeru para atravesarlo. Sin embargo–

La bala desaceleró… como en un video en cámara lenta. Y no sólo la bala, todo en el campo de visión de Takeru era percibido en cámara lenta. Destello del cañón. Cabello moviéndose por el impacto. Polvo volando en el aire. Incluso el ruido fuera del edificio. Todo. El cuerpo de Takeru no era la excepción. Desenvainó la espada de su funda, luchando como si estuviera sumergido en cemento, su propia velocidad disminuyó. El mundo se había vuelto inactivo, pasivo, lento. Pero eso no es lo que en realidad había pasado. Era justo lo contrario. El mundo a su alrededor no cambió de velocidad. El tiempo fluía normalmente. Era él quien había acelerado… Y dejaba todo atrás…

Era el cerebro de Takeru. Eso era todo.

****

Notas al pie

(1) Antigua usanza del lenguaje para reflejar gran humildad al terminar una frase

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