Capítulo 3. Los Torpes

Parte 4

… horripilante, no era suficiente para describirlo. La oscuridad de Ouka, la verdad de Ouka. La razón por la que pelea. La razón por la que pierde el control. Era demasiado triste.

“Una bruja me lo arrebató todo, no perdonaré a las brujas. Y…”

En sus azules pupilas había una oscura llama. Un impulso asesino, dirigido a alguien que no estaba ahí. A una bruja que definitivamente estaba en algún lado. Después de que dejó de hablar a medias, Ouka vio la palma de su mano. Entrecerró los ojos, y apretó su puño.

“… Yo, yo no las perdonaré. Exterminaré a las brujas durante toda mi vida. Por el bien de las víctimas de las brujas, eso es lo que prometí. Es por lo que he vivido hasta ahora. También desde ahora… hasta que muera.”

“……………”

“Es mi todo”

Después que terminó de hablar. Ouka miró a Takeru, entrecerró los ojos y sonrió amargamente.

“¿Ahora lo entiendes? Sólo te causaré problemas. Al mismo tiempo, te estarás interponiendo en el camino de mi venganza.”

Se puso una mano sobre su pecho, y con un poco de tristeza, se disculpó con Takeru.

“Ya estoy rota, no puedo evitar salirme de control. Es por eso que, debes dejarme sola.”

“…………”

“No puedo convertirme en tu compañera.”

Con una voz clara, con claridad en sus ojos, parada frente a Takeru, Ouka…

No, eso está mal.

Takeru negó las palabras de Ouka. Recordó lo que había pasado hace dos años, la imagen de la fuerza absoluta con cabello del color del atardecer. Ootori Ouka.

Para Takeru, era lo que había activado su cambio, era la persona que lo había detenido. En el pasado, Takeru justo como Ouka vivía a base de odio. Justo como Ouka, Takeru alguna vez estuvo roto. Pero él fue capaz de parar. En el despertar de su propia derrota, fue capaz de mirar hacia atrás y negarlo todo.

“Nos volveremos compañeros.”

Takeru le negaba su soledad.

“No te negaré tu venganza. Pero una vida de sólo venganza es muy triste, sin importar como lo veas.”

“… incluso si es triste, tiene que hacerse.”

“Lo entiendo, no te detendré. Nada saldrá de la venganza, no diré esas bellas palabras.”

“……………”

“En lugar de eso.”

Preguntándose que sería, Ouka ladeó la cabeza. Takeru miró directamente a Ouka y se señaló con su propio pulgar, diciendo:

“–Déjame llevar la mitad de la carga.”

Con esas palabras, las expresiones faciales de Ouka desaparecieron. ¿Llevar? ¿Qué demonios quiere decir eso?

“Dije que te voy a ayudar. Tú y yo juntos, iremos al máximo y juzgaremos a las malvadas brujas y nos vengaremos por tu familia. ¿Qué te parece?”

Ouka se quedó sin habla. Como si no comprendiera lo que significaba.

“…que… quieres…”

“Exactamente lo que dije.”

Hacia Takeru que dijo semejante cosa con cara de tranquilidad, la irá de Ouka finalmente explotó.

“¡No te extralimites! ¿¡Por qué alguien que no tiene nada que ver cómo tú me ayudaría con mi venganza!?”

“Te lo dije, porque somos camaradas.”

Dijo Takeru mientras ladeaba la cabeza. Ouka se puso la mano en la frente y se tambaleó.

“… es por eso… cómo se convirtió eso en ayudarme…”

“¿Está mal eso?”

“¡Eso es desvergonzado! ¡Eso se llama entrometerse! ¡Mi venganza me pertenece sólo a mí!”

“No es como que te estoy robando algo. Son sólo dos personas haciéndolo en lugar de uno, ¿no es así? Es simple, incluso un mono puede entenderlo. Incluso yo puedo entenderlo.”

“¿¡Ughh!?... ¡Nonono! ¡No puedo involucrarte en mi venganza…!”

“¿Y si no me molesta para nada?”

“¡A mí sí!”

“Eh… ¿por qué?”

Takeru hizo una cara verdaderamente confundida y de nuevo inclinó su cuello. Las palabras de Ouka no llegaban a él. Su irritación se convirtió en ira y dirigió esa ira hacia Takeru.

“¿¡De qué estás hablando…!? ¡Hasta el punto de entrar y pisotear en las circunstancias de otras personas! ¿Camaradas? ¡Esa no es una razón para ser cómplice en la venganza de alguien más!”

Dijo Ouka, respirando agitadamente. Takeru también respiraba agitadamente, veía a la verdadera Ouka.

“No es sólo porque seamos compañeros. También hay otra razón, una razón para que yo te ayude.”

“¡Estás mintiendo…!”

“Sólo estas siendo amargada.”

Ouka recibió un gran golpe, e hizo una cara como si no entendiera para nada lo que eso significaba.

“¿¡Ehh…!? Yo siendo amargada –”

“Entonces, ¿por qué estás llorando?”

“…………”

“… ¿?”

“¿No es eso llorar? Hay muchas lágrimas saliendo.”

“… no… eso es…”

“Has estado llorando desde el momento en que llegaste a esta tumba.”

Ouka tocó su mejilla por primera vez. Miró la lágrima que se había quedado colgada de su dedo, se quedó sin palabras.

“Las lágrimas salen cuando algo te duele. Incluso si te lo aguantas.”

“No… puede ser…”

“No tienes que aguantártelo por más tiempo, Ootori.”

Le dijo Takeru a la aturdida Ouka con una gentil voz. Ayudarla con su venganza. De hecho, eso provenía del ego de Takeru. No iba a negarlo. Pero al final, no podía dejarlo ir.

“Ya no puedo dejar que te quedes sola.”

Él ya no podía dejar que la chica llorando frente a él estuviera sola.

“No como tu capitán. Pero como un ser humano, yo Kusanagi Takeru, caminaré junto contigo.”

Cuando su venganza finalmente termine, no habrá nadie junto a ella, eso sería demasiado triste. Es por eso, que pensó que sería bueno que caminaran por ese espinoso camino juntos.

“No. Caminemos juntos. De ahora en adelante, lloraremos juntos, sufriremos juntos… y también lucharemos juntos.”

Si no había nadie más, lo haría el mismo. Cuando se cansen, descansarán en el hombro del otro, estará bien. Debería de ser capaz de hacer por lo menos eso, es lo que pensó.

Con lágrimas cayendo de sus pestañas, Ouka estaba pasmada como un venado enfrente de las luces de un carro.

Apoyarme en alguien… ¿yo…? Aunque sea doloroso… ¿vengarme por mi familia…?

No lo permitiré. No lo permitiré. No puedo permitir eso. No puedo permitir que pase semejante cosa. No permitiré que le cause problemas a otras personas. Ouka se limpió las lágrimas y miró a Takeru. Estas lágrimas son una mentira. No son reales. Mostró una fuerte mirada.

“Ja… jaja, ayudarme con qué… ridículo. En primer lugar, que puedes hacer con la fuerza que tienes.”

“… aún dices cosas como esa… Ciertamente, mi fuerza puede no ser tan grande . Pero debería ser suficiente para detener tus lágrimas.”

“¡C-cállate! ¡No estoy llorando! No hiciste un solo arresto ni recuperaste un solo Legado Mágico hasta ahora… ¿¡de qué servirías!? Alguien como tú que solo puede usar la esgrima… ¡no necesito una persona así!”

“…………”

“¡Algo como la esgrima no va a ayudarme con mi venganza!”

“………”

Definitivamente fue provocado, era por eso…

“… okaay, ya entiendo.”

Declaró confiadamente con una expresión diabólica. Ouka no lo sabía. No podía verlo, así que no lo sabía. Para este hombre llamado Kusanagi Takeru, decir que la esgrima era inútil era un taboo. No podía contenerse una vez que eso pasaba. Ahora que había llegado a esto, haría que Ouka se rindiera. Takeru también tenía que apoyar a su propia venganza.

****

Menú raíz

0